VINIERON TODOS JUNTOS EN UN BARCO
Testimonio de Juan Yara y Margarita Higa
![]() |
| Sakura Maru - 1899 |
Yo he nacido acá, en San Agustín. Mis padres, en cambio, sí son de Japón, ellos vinieron al Perú allá por el año 1925. Primero llegaron a Cañete y de ahí ya se vinieron para acá después de dos años. Cuando ellos vinieron ya estaban aquí algunos negros y criollos, también había chinos, pero en muy poca cantidad.
Lo que nuestros
padres nos han contado es que ellos se vinieron todos juntos en un barco y la
travesía duraba de cien a ciento veinte días, vinieron algo así como
escapándose de la pobreza. Vinieron acá, su mira era regresar algún tiempo
después a su tierra, pero ya la situación económica no daba para ello.
Inclusive ellos fueron formando parejas acá, fueron aumentando las familias y,
así, cada vez era más difícil regresar; por eso que la mayoría de los que se
han venido con esa idea de regresar no han podido hacerlo. También allá, en
Japón, había pobreza, la situación estaba mala y como ellos lo que sabían era
el trabajo de agricultura, entonces, al llegar acá buscaron terreno para
dedicarse a eso. Llegaban como contratados, y los hacendados de distintos
sitios, a todos estos personales, no los llamaban por sus apellidos porque era
muy difícil decirlos. Ellos les ponían un número a cada uno, entonces a uno le
decían 50, a otro 100 y, así, hasta ahora último, después de la Segunda Guerra
Mundial, los japoneses fueron llamados en esta forma.
Cuando llegaron
los japoneses, al comienzo todos ellos vinieron como contratados, como mano de
obra. De esta manera, llegaron primero a otros departamentos en el norte y el
sur del Perú, antes de arribar a Lima, debido a que aquí todo era zona
azucarera y no se les necesitaba; en cambio, en el norte y el sur, donde había
tierras agrícolas, su presencia era requerida por la mano de obra. Ellos fueron
primero al norte, de Huacho para arriba: Casma, Chimbote, Trujillo y Chiclayo,
en menos cantidad; los lugares en donde estaban concentrados eran entre
Trujillo y Pativilca; de ahí ya fueron bajando más que nada porque se les
vencía su contrato en las chacras donde trabajaban. Así, en su búsqueda de
zonas agrícolas donde trabajar, llegaron a Chancay, a Cañete y ya después a
Lima. Todos querían llegar a Lima por la misma situación, ellos veían a Lima muy
diferente de las zonas donde habían estado: «Hay más facilidades», decían, por
las enfermedades, por la fiebre amarilla que estaba dando mucho, entonces todos
fueron viniendo a Lima, poco a poco, por seguridad. Aquí, pues, era más fácil
curarse que en las provincias, ya que, en estas, en Cañete, por ejemplo, no era
como ahora que solo toma dos o tres horas de camino, antes no era así, sino que
te demorabas una semana para llegar hasta aquí y poder atenderte. Todos se
transportaban en camiones, pero no todos los días, además estos demoraban mucho
porque no había pista como ahora, solo carretera. Cuando había viento fuerte,
un paracazo, por ejemplo, los carros no podían avanzar porque las huellas se
borraban, desaparecía el camino y no se podía ir a ninguna parte. Todas esas
cosas, pues, había en ese entonces. La guía de la gente era, muchas veces, los
cables tipo teléfono que se veían, había una especie de radio por líneas
telefónicas, esa era su única señal para seguir adelante su camino.
ACTIVIDAD
En «Vinieron todos juntos en un barco»,
se relata la llegada de inmigrantes japoneses a Lima. Según la lectura, ¿por
qué́ migraron?
Porque en Japón la situación era mala, había mucha pobreza y poco
empleo.
Ellos no pensaban quedarse a vivir en
el Perú para siempre. ¿Qué les impidió regresar al Japón?
Por el aumento de familias que habían migrado.
¿Por qué́ demoraba tanto, en aquella
época, viajar de Cañete a Lima?
No había pista y el único transporte eran camiones y estos no estaban disponibles todos los días. Además, habían veces en que la carretera no se distinguía bien el camino.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario